El Gare de Oriente es una estación intermodal construida en Lisboa por el arquitecto español Santiago Calatrava y ejecutada en el contexto de la Expo 98. Este centro de intercomunicación permite tanto al ciudadano como al visitante una rápida interconexión con el sistema del transporte publico de la ciudad (tren, metro autobús) y así como con el aeropuerto y el vecino Puente de Vasco de Gama.

Gare de Oriente de noche

Gare de Oriente de noche  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Se trata de una de obra de alto diseño ejecutada magistralmente, que se caracteriza por su ordenación en niveles, así en el superior se encuentra el tren, en el intermedio la estación de autobuses, mas abajo el metro y en el último nivel un parking público. Además, la estación cuenta con acceso directo al Centro Comercial Vasco de Gama, uno de las mas famosas e interesantes áreas comerciales de Lisboa.

Gare de Oriente Calatrava

La estación intermodal es obra del arquitecto español Santiago Calatrava  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Se trata de uno de los espacios mas fotografiados de la ciudad y es ampliamente usado por los lisboetas, especialmente por aquellos que buscan pasear por las inmediaciones del Parque de las Naciones o que visitan su conocido Oceanario. Personalmente me encanta de la belleza del edificio cuando anochece y su cuerpo es iluminado mostrando sus desafiantes lineas. Una autentica preciosidad.

Gare de Oriente

Entrada del Gare de Oriente  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño



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Puente medieval Fofe

Este bucólico puente medieval forma parte de la interesante ruta de senderismo dos Carranos  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Localización: Covelo (Pontevedra)


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El escritor francés Henri Beyle, más conocido por el seudónimo Stendhal, sufrió en la ciudad italiana de Florencia la mezcla de ahogo y desfallecimiento que se produce al contemplar una acumulación de arte y belleza en muy poco espacio y tiempo; una curiosa enfermedad que recibe el nombre de Síndrome de Florencia o Stendhal, al ser este el primero en descubrir sus síntomas.

Mas allá de los pocas personas que puedan experimentar esta rara enfermedad, es innegable que la capital de la Toscana te invade visualmente con ríos de exquisita expresión arquitectónica, porque las calles de la urbe aun desprenden ese aroma único, aire con esencia que fue moldeado al gusto de escultores y artistas, los cuales convirtieron a Florencia en una de las ciudades mas bellas de Italia.

Florencia

La impresionante vista de la ciudad de Florencia   Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Florencia es un diamante que desborda en quilates, un sueño hecho realidad que nació en la edad romana y que deslumbro durante su prosperidad medieval, época en la que las familias florentinas, enriquecidas por el comercio y por el préstamo bancario, prosperaron realizando importantes obras públicas que se iniciaron con la construcción de la Basílica de San Miniato y que magnificaron con el levantamiento del imponente Duomo y de sus vasallas las basílicas de Santa María de Novella y la de Santa Croce, ante la cual aun hoy se sigue jugando el violento precursor del fútbol moderno el Calcio Storico.

Catedral de Florencia

Fachada principal del Duomo de Florencia   Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Pero el arte en la “Atenas de Italia“, como fue denominada por muchos en el siglo XIX, parece no acabar nunca porque cada esquina esta llena de obras que te hacen enfermar de amor por esta ciudad; el mejor ejemplo es sin duda la Piazza della Signoria donde decenas de estatuas y una fuente dedicada al rey de los mares trabajan de guardianes a tiempo completo para el Palazzo Vecchio, sede del gobierno municipal y uno de los edificios mas logrados de la ciudad.

En esta galana plaza se ubicaba una de las obras que resumían como ninguna la maestría de los escultores florentinos: El David de Miguel Ángel; demasiado bella para estar a la intemperie, hoy esta descomunal escultura es exhibida en la Galería de la Academia de Florencia, uno de los museos de referencia de la ciudad.

Palazzo Vecchio Florencia

Interior del Palazzo Vecchio  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Pero si uno quiere conocer el corazón artístico de Florencia, no hay dudas que debe dirigirse a pie del río Arno para conocer la famosa Galería de los Uffizi, una de las pinacotecas mas completas del mundo y en la que sobresale la esplendida obra de Botticeli el Nacimiento de Venus.

Uffizi

Galeria de los Uffizi  Foto: Miguel Ángel OTero Soliño

La galería, además de almacenar lo mejor del arte renacentista de Europa, sirvió como centro de trabajo para la magistratura florentina y como palacio de uso personal de una de las mas célebre familias florentinas los Médicis. Este linaje legendario hizo construir una pasarela que comunicaba el Palazzo Vecchio con el Palacio Pitti en el otro lado del río; para pasar el cauce fluvial, se valieron de una galería que cruzaba el histórico Ponte Vecchio, donde los joyeros vendían sus alhajas en bancos que eran rotos por soldados cuando un vendedor no podía pagar sus deudas, dando así origen a la palabra “bancarrota”.

Florencia de noche

Florencia de noche, en las cercanías del Ponte Vecchio  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El otro lado del río “Oltrarno” es un mar de iglesias, mansiones ajardinadas, torres y murallas, a pie de unas colinas desde donde obtenemos las mejores vistas de la ciudad, porque uno se enamora completamente de Florencia desde la Piazzale de Michelangelo, donde las calles llenas de turistas y de tiendas de lujo se hacen minúsculas ante la atenta mirada de palacios que se hacen torres en recuerdo de unas poderosas familias que se controlaban unas a las otras.

 Sinagoga de Florencia

Gran Sinagoga de Florencia Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Homenaje a la altura donde la Cúpula de la Catedral de Brunelleschi marca el techo en dura competencia con la bóveda de la Gran Sinagoga, mientras a sus pies se extienden miles de tesoros en forma de bibliotecas, galerías de artes, museos, claustros, casas señoriales e incluso mercados protegidos por jabalís.

Una ciudad que desborda y que es inabarcable pero que en una visita alimenta tu amor por la bello, una Florencia que de noche desprende alma, al atardecer colores y al amanecer luz, porque bajo el cielo de la Toscana uno quiere enfermar, ya que el virus de viajar late con fuerza en esta joya que engalana Italia.

Florencia al atardecer

Florencia al atardecer  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño


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