El Diucón (Xolmis Pyrope) es una pequeña ave suramericana con unos atractivos ojos rojos de color muy intenso que le da un toque endemoniado, de hecho en inglés la denominan “Fire-eyed Diucon“. Pese a su nombre es un ave confiada que no se asusta especialmente por la presencia humana, lo que me permitió tomar esta cercana foto en la isla Navarino en las cercanías de la localidad chilena de Puerto Williams.

diucón

El diucón es una pequeña ave que sorprende por sus intensos ojos rojos  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Este ave de pico negro y de color grisáceo vive en parejas o en pequeños grupos y suele posarse en las partes altas de los arbustos, donde se queda a la espera para cazar insectos. Se distribuye por ambas laderas de los Andes y en muchas de las islas del Sur del continente americano.

Un animal con fuego en su mirada y de diabólica belleza y un recuerdo imborrable de mis viajes por el archipiélago de Tierra del Fuego.


Diucón, el ave de los ojos de fuego
Actualizado el 21 septiembre,2016.
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El monte Athos es una región autónoma ubicada en las cercanías de la ciudad griega de Salónica, un territorio dedicado a la oración que está ocupado por hasta 20 monasterios ortodoxos de gran belleza que en 1988 recibieron la consideración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Esta “república monacal“, dependiente del Patriarcado de Constantinopla, por sus atractivos culturales y naturales fácilmente podría convertirse en uno de los lugares más visitados de Grecia, pero sus moradores prefieren mantener la esencia de su retiro espiritual y tienen limitado la presencia de visitantes a un número de 120 varones por día (las mujeres no tienen permitido el acceso) de los cuales solo 10 pueden ser de origen no griego; de este pequeño cupo de “extranjeros” estuvieron excluidos los catalanes hasta el año 2005, quienes no tenían permitido permitido el acceso a la península.

San Pandeleimonos

Monasterio de San Pandeleimonos  Foto: wikipedia

Puede resultar curiosa esa prohibición pero viene de antiguo y detrás de la misma se hayan los haceres históricos de un grupo de mercenarios del siglo XIV conocidos como Almogávares; un ejercito de aventureros que bajo el mando de Roger de Flor y a la sombra de la Gran Compañía Catalana, fueron contratados en 1303 por el emperador Bizantino Andrónico II Paleólogo para combatir el creciente poder de los otomanos en Anatolia.

Los éxitos militares de este complejo grupo de soldados (donde no solo había catalanes sino que también aragoneses y valencianos) fueron acompañados de saqueos y actos insubordinación que provocó el temor en el nuevo emperador Miguel IX Paleólogo; temeroso de su creciente poder, el líder bizantino decidió acabar con ellos por las malas y en 1305 promovió la conocida como Masacre de Adrianópolis, un sangriento “banquete trampa” en el que el propio Roger de Flor y su guardia personal fueron vilmente asesinados.

Konstamonitou Monte Athos

Monasterio de Konstamonitou Foto: wikipedia

Los bizantinos confiaban en la rendición del resto de la tropa Almogávar asentada en Galípoli, pero estos se rebelaron a su destino y no solo consiguieron defenderse de los sucesivos ataques bizantinos, sino que las victorias los hizo fuertes y comenzaron arrasar Tracia y Macedonia con una violencia nunca vista hasta entonces y que en la memoria colectiva quedaría grabada con el nombre de la “Venganza Catalana“.

Tal fue el dolor provocado, que aun a día de hoy en ciertas partes de los Balcanes el término catalán es un grave insulto; en otros lugares como Albania “catalán” es sinónimo de un “hombre malvado”, de hecho, existe un malvado monstruo mitológico “katallani” que aterroriza a los niños del país de una forma similar a lo que sucede en España con el hombre del saco.

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Portada del libro Katallani, basado en un cuento mitológico albanés

La “venganza catalana” afectó a los ricos monasterios del Monte Athos los cuales fueron saqueados sin piedad; tal fue el rencor que esta acción provocó entre los monjes que el acceso a este territorio sagrado (limitado históricamente a un máximo de 4 días) quedó cerrado de por vida a los catalanes salvo que ocultasen sus orígenes.

En 1993 la visita a la península del cantautor Josep Tero, el cual se identificó como catalán, terminó con el rechazo de varios monjes que le impidieron la entrada en los monasterios. Este hecho acabó en los oídos del gobierno catalán, que considerándose heredero espiritual de aquella Compañía medieval, decidió iniciar los pasos para la reconciliación con la ortodoxia de Athos. Así en 2005 el gobierno de la Generalitat puso de sus arcas 240.000 euros con el fin de reformar parte del Monasterio del Vatopediou, consiguiendo con ello el perdón de los monjes que levantaron el veto a los varones catalanes que llevaba 7 siglos en vigor.

Monasterio del Vatopediou

Monasterio del Vatopediou cuya reforma pagada en parte por el gobierno catalán permitió levantar el veto a los ciudadanos catalanes  Foto: wikipedia

Las mujeres catalanas eso sí seguirán sin poder acceder al Monte Athos pero eso sí al igual que las de otras nacionalidades (el territorio permanece al margen del tratado de Schengen y se requiere un visado especial denominado diamonitrion que se expide en Salónica), ya que las mismas se consideran un “peligro” para la estabilidad de los 2000 monjes que habitan este territorio, un “ejercito”que aun sigue asustando más que el recuerdo de los mismos Almogávares.

Athos es un lugar único que permanece fiel a sus antiguas tradiciones, reglas gestionadas desde los Fueros de la Montaña Sagrada de Athos y que no han variado mucho a lo largo de los siglos, aunque desde hace unos años ya no incluye un injusto veto al pueblo catalán actual, que pese a ser heredero de aquel legado no tienen ya ningún vinculo con quienes cometieron aquellas tropelías.


Athos, el monte sagrado donde los catalanes no podían acceder
Actualizado el 6 septiembre,2016.
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