Paraísos Perdidos: Las Terrazas Rosas y Blancas, el Pamukkale de Nueva Zelanda

Publicado: diciembre 18, 2014 en Naturaleza, Oceanía, Paraisos perdidos
Etiquetas:, , , , ,

A lo largo de la historia muchos paraísos naturales han desaparecido por la lamentable acción del hombre, pero en otras ocasiones ha sido la propia naturaleza quien ha atentado contra su propia belleza; uno de los ejemplos más claros de esto último fue la perdida de la que fue una de las maravillas visuales de nuestro planeta: Las Terrazas Rosas y Blancas en Nueva Zelanda.

Otukapuarangi Nueva Zelanda

Otukapuarangi estaba considerado como una de las maravillas visuales del planeta

Este espectacular conjunto de terrazas calizas de color blanco y rosáceo, se encontraba situado en los bordes del lago Rotomahana cerca de la localidad de Rotorua en Nueva Zelanda. Fue el verdadero referente turístico del país durante el siglo XIX, hasta que la entrada en erupción del Monte Tarawera en el año 1886 las hizo desaparecer completamente, creándose un profundo cráter que con el paso del tiempo se rellenaría de agua.

Esta “cascada de algodón”, también conocida por lo maorís como Otukapuarangi, se formó por la acción de las aguas termales que en su transito por la zona provocó la precipitación del bicarbonato de calcio creándose densas capas de carbonato cálcico, diseñando con ello un singular paisaje de estanques y cascadas.

Las Terrazas Rosas y Blancas

Las Terrazas Rosas y Blancas se asemejaban al monumento natural de Pamukkale en Turquía

Apenas existen fotos de este regalo de la naturaleza que atraía a innumerables aventureros, pero a partir de los documentos y de las litografías elaboradas en la época se puede interpretar su aspecto, el cual no distaba mucho del que se puede observar hoy en día en Pamukkale (Turquía). Sin duda un paraíso que desapareció para nunca volver y que nos recuerda la fuerza interna de este arquitecto llamado tierra.


Paraísos Perdidos: Las Terrazas Rosas y Blancas, el Pamukkale de Nueva Zelanda
Actualizado el 14 julio,2016.
Publicado por

Anuncios
comentarios
  1. Enhorabuena por el post, no tenía ni idea de la antigua existencia de este lugar, pero habiendo estado en Pamukkale este verano no me cuesta trabajo imaginarlo. Si es cosa de la naturaleza es una pena, pero debe seguir su curso… En cambio cuando es acción del hombre sí que es algo digno de condenar. El Pamukkale en este caso la degradación de la montaña blanca ha ido en ascenso vertiginosamente por el descontrol del turismo, secándose muchas de las piscinas (sólo había una ladera cuando yo estuve). Parece que ya han puesto algo de control y esperemos que no se siga deteriorando.
    Un abrazo de la cosmopolilla.

    Me gusta

    • Gracias por tu comentario, si en l caso de Pamukkale ha sufrido un importante deterioro, y no se ha puesto freno del todo en 2014 ha sido el lugar mas visitado de Turquia y eso es mucha presion para un espacio delicado. Si la naturaleza lo esculpe y luego lo destruye es una pena pero el perderlo por nuestra mala gestion es muy triste ya que por avaricia se puede perder una maravilla como esta que cuando desaparece no vuelve. Un abrazo

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s