Croke Park, la catedral de los deportes gaélicos

Irlanda es única, al menos en lo que se refiere al mundo del deporte, siendo uno de los pocos países del mundo donde el fútbol no es predominante, hecho que está relacionado con el vínculo identitario que los irlandeses han construido alrededor de los deportes gaélicos, cuyas finales tienen lugar en el estadio Croke Park de Dublin, un auténtico símbolo de la identidad irlandesa.

Croke Park Irlanda
Croke Park en Dublin  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El Croke Park, cuyo nombre homenajea al arzobispo Thomas Croke, no es un estadio cualquiera, sino que desde su inauguración en 1913 ha jugado un papel de gran importancia en la historia reciente de Irlanda, ya que no solo ha servido como sede histórica de la GAA (Gaelic Athletic Association), sino que constituye el reciento donde se celebran las grandes finales de los principales deportes gaélicos como el Fútbol Gaélico o el Hurling.

Gaelic Football Croke Park
Partido de Fútbol Gaélico en el Croke Park Foto: Miguel Ángel Oteo Soliño

Los deportes gaélicos, símbolo de la identidad irlandesa

Para entender el simbolismo del Croke Park, hay que entender que los deportes tradicionales irlandeses (Fútbol gaélico, Hurling, Camoggie, Handball y Rounders) se convirtieron en uno de los símbolos de la resistencia irlandesa ante el dominio británico; así la creación de la GAA (asociación que regula estos deportes) en 1884 estuvo motivada en gran parte por el rechazo entre los nacionalistas irlandeses de la expansión de los deportes británicos, especialmente el Rugby y el Fútbol.

Croke Park Irlanda
Exterior del Croke Park Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Los deportes gaélicos tenían tanta carga simbólica para los irlandeses que incluso los británicos impusieron grandes restricciones a su práctica, medida que la GAA desafió convocando el 4 de agosto de 1918 cientos de partidos a lo largo de todo el país, en una acción de protesta que en Irlanda se conoce por el nombre de Gaelic Sunday.

El domingo sangriento o Bloody Sunday

El Croke Park jugó un papel clave en el Gaelic Sunday, pero será otro domingo, el del 21 de noviembre de 1920, el que haya dejado una huella más profunda en el mismo, una efemérides conocida por los irlandeses por el nombre de Domingo SangrientoBloody Sunday*.

Esa trágica fecha una multitud acudió al Croke Park para presenciar el partido de fútbol gaélico entre el condado de Dublin y el de Tipperary, todo transcurría con normalidad hasta que la policía británica hizo acto de presencia y abrió fuego contra el público como represalia al asesinato por parte del IRA de varios miembros de la inteligencia británica.

Este hecho reflejado en la famosa película “Michael Collins” se saldó con 14 muertes entre ellas la del jugador Michael Hogan, a quien la GAA homenajeó bautizando una de las gradas con su nombre.

El “bloody sunday” fue un punto de inflexión en la Guerra de Independencia Irlandesa, ya que supuso un aumento del apoyo a la causa independentista tanto en Irlanda como en el resto del mundo.

Uno de los estadios más grandes de Europa

El carácter nacionalista que tiene el Croke Park y los deportes gaélicos en general, se manifiesta claramente en el hecho que en todos los partidos se usa el gaélico irlandés como lengua vehícular, así como en el hecho de la GAA no haya permitido, salvo excepciones, su uso para la práctica de deportes “foráneos” como el fútbol; todo ello pese que tiene capacidad suficiente para acoger grandes eventos ya que el estadio, fruto de su última reforma terminada en 2005, puede albergar hasta 82.000 espectadores, cifra que le convierten en uno de los estadios más grandes de Europa.

futbol gaelico

Aficionados de Dublin en The Hill en un partido de Fútbol Gaélico  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Gradas que se llenan durante los grandes partidos de fútbol gaélico o de hurling, deportes que desarrollan su fase final a nivel nacional en el Croke Park y que suele llenarse para la ocasión especialmente si juegan los equipos del condado de Dublin, cuyos aficionados más ruidosos se suelen concentrar en la grada conocida como The Hill o Hill 16, cuyo nombre rinde homenaje a los mártires del levantamiento armado de 1916, otro guiño más del Croke Park a la historia de Irlanda.

Uno de los símbolos de Irlanda

Presenciar un partido de gaélico en The Hill o visitar el museo de la GAA (abierto al público durante los partidos) es una de las paradas obligatorias que debería realizar cualquier visitante que quiera conocer mejor la identidad y el estilo de vida de los irlandeses, porque el Croke Park no es un estadio más del paisaje deportivo de Dublin, sino que es un verdadero símbolo que forma parte inherente del alma de todo irlandés.

 

*No confundir con la matanza del mismo nombre ocurrida en 1972 en Belfast.


Croke Park, la catedral de los deportes gaélicos
Actualizado el 6 noviembre,2018.
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La Nueva Sinagoga de Berlín

La luz del otoño marca con dulzura el perfil de la cúpula morisca de la Nueva Sinagoga de Berlín (Neue Synagoge en alemán), un domo dorado que se visualiza desde gran parte de la ciudad y que con el tiempo se ha convertido en uno de los símbolos turísticos de la capital alemana.

Nueva Sinagoga de Berlin
Fachada de la Sinagoga de Berlin  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Este templo judío, que se inspira en la Alhambra, fue el principal reflejo de la pujanza de la comunidad judía de Berlín previa a la II Guerra Mundial y de hecho constituía la sinagoga más grande y lujosa de Alemania con capacidad para casi 3000 fieles en oración. Fue construida en 1866 bajo diseño del arquitecto Eduard Knoblauch aunque fue terminada por Friedrich August Stüler y fue financiada por la burguesía judía de Berlín que de aquella constituía una de las ciudades más grandes de Europa.

La sinagoga, por su importancia, constituyó uno de los principales objetivos de la triste Noche de los Cristales Rotos, aunque su destrucción definitiva ocurriría como consecuencia de los bombardeos continuados que sufrió la ciudad al final de la II Guerra Mundial.

Sinagoga Berlin
Nueva Sinagoga de Berlin  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La guerra acabaron con su refinado interior y la ligera belleza de sus galerías y solo la sinagoga comenzó a ser reconstruida tras la caída del comunismo. Con todo la reconstrucción del majestuoso edifico fue parcial, ya que solo se recuperó parte del edificio, principalmente la correspondiente a la fachada principal, donde cientos de ladrillos sustentan las dos torres y la famosa cúpula.

El gran vestíbulo de la sinagoga, que maravillaba a quien la visitaba, desapareció para siempre, pero su recuerdo está presente en el Centro Judaico reabierto en el lugar tras la reconstrucción del edificio en 1995; espacio comunitario que también incluye un museo que abraza la tolerancia y que busca que la sociedad alemana e internacional aprenda para no repetir los mismos errores que llevaron al holocausto judío, porque una sinagoga de tal belleza debería ser siempre foco de las fotos de los turistas y no de ignorancia y el odio de los fanáticos.


La Nueva Sinagoga de Berlín
Actualizado el 19 octubre,2018.
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