El Zar que se salvo de morir por llegar tarde

Hoy en día, la Catedral de Sveta-Nedely es uno de los referentes monumentales de la ciudad de Sofía, pero lo que muchos turistas no saben es que este templo ortodoxo fue testigo de uno de los mayores atentados terroristas de la historia de Europa, cuando el 16 de abril de 1925 miembros del partido comunista búlgaro detonaron varios explosivos durante el entierro del general Konstantin Georgiev.

En este trágico atentado murieron 128 personas, entre ellas el alcalde de Sofía, el gobernador regional e importantes oficiales del ejercito búlgaro, pero no consiguió alcanzar a su principal objetivo, el Zar de Bulgaria Boris III, que no estaba presente en ese momento en la ceremonia por culpa de un mal endémico de los búlgaros: el llegar tarde a los sitios.

iglesia ortodoxa Bulgaria
La Catedral de Sveta-Nedely donde tuvo lugar el mayor atentado en la historia de Bulgaria  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Realmente el jerarca búlgaro no llegaba tarde a la misa sin motivo, sino que su retraso se debió a que el mismo estaba atendiendo a otro funeral por las victimas de un atentado anterior contra su persona; así si el Zar hubiera sido puntual y cumplido con su agenda, hubiera probablemente fallecido en el atentado ya que era él principal objetivo del ataque, pero llegó tarde y esta falta de protocolo permitió que siguiese con vida.

El atentado provocó el colapso del tejado y de gran parte de la estructura de la iglesia, que sería reconstruida e inaugurada de nuevo en 1933, adoptando eso sí un diseño arquitectónico diferente caracterizado por una nueva cúpula de 31 metros de altura.

A día de hoy, una placa en la puerta de la iglesia conmemora a las victimas del intento de regicidio, un atentado del que se salvo el rey Búlgaro de milagro, porque a veces a quien llega tarde, Dios le ayuda.


El Zar que se salvo de morir por llegar tarde
Actualizado el 8 septiembre,2018.
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Banya Bashi, la mezquita de Sofía

Sofía es uno de los pocos lugares del mundo donde en una misma plaza podemos encontrar una sinagoga, una iglesia ortodoxa, una católica y una mezquita, una oda a la tolerancia religiosa que está conectada con el pasado otomano de la ciudad, los cuales dejaron su impronta en el paisaje urbano de la capital búlgara a través de espectaculares monumentos como la Mezquita de Banya Bashi.

Sofía Bulgaria
Fachada de la Mezquita de Sofía  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Este sorprendente templo otomano, se dice que fue construido en 1576 bajo el diseño del gran arquitecto otomano Sinan, uno de los genios más importantes de todos los tiempos y artífice de algunas de las obras más célebres de la humanidad como la mezquita de Süleymaniye en Estambul.

Banya Bashi Sofía
Cúpula de la Mezquita de Banya Bashi  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Recibe su nombre de un antiguo complejo de baños que aprovechaban los manantiales existentes en la zona, aunque también es denominada Mezquita de Seyfullah Efendi por quien fuera su principal mecenas.

Destaca por su bella y bien decorada cúpula que se eleva hasta los 15 metros de altura, en un ascenso en el que se ve custodiada por un solitario alminar.

Actualmente, es la única mezquita histórica que sigue abierta al culto islámico en Sofía, permitiendo que la llamada la oración siga formando parte del paisaje sonoro del centro de esta histórica ciudad.

Mezquita Bulgaria
Interior de la mezquita de Sofía Foto: Miguel Ángel Otero Soliño


Banya Bashi, la mezquita de Sofía
Actualizado el 3 de abril,2018.
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