Kilmainham, la amarga cárcel de Dublin

La historia de Irlanda se escribió muchas veces entre rejas, ya que fue ese el destino de los lideres de las fracasadas revueltas que intentaron derrocar el poder británico, los cuales sufrieron condena en la prisión de Kilmainham, un lugar de ingrato recuerdo para los irlandeses, pero que en la actualidad se ha convertido en uno de los lugares más visitados de Dublin.

Kilmainham Dublin
Prisión de Kilmainham Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Muchos turistas acuden ante su puerta atraídos por el hecho de que fue el escenario de famosas películas como el Nombre del Padre o Michael Collins, pero realmente esta cárcel de finales del siglo XVIII es patrimonio de la dura y amarga historia de la isla y con ese objetivo de no olvidar la misma, la prisión fue musealizada y ahora puede ser visitada por quienes quieran adentrarse con respecto en su leyenda negra.

Una cárcel inhumana

Kilmainham Gaol fue construida en 1796 por el arquitecto John Trail y fue ubicada en Gallows Hill, muy cerca de la antigua prisión, de ahí que durante años fuese conocida como “New Gaol” para diferenciarla de la antigua.

Aunque las instalaciones eran infinitamente mejores que las antiguas mazmorras, realmente Kilmainham era un lugar ciertamente inmundo donde los derechos humanos brillaban por su ausencia; las celdas estaban saturadas y los presos pasaban gran parte de su tiempo en oscuridad, aguantando como podían la fría humedad irlandesa.

Kilmainham carcel
Pasillos de la Prisión de Kilmainham Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La Gran Hambruna Irlandensa de mediados del siglo XIX provocó un aumento en el número de delitos, especialmente por robo de comida y por el hecho de que muchos irlandeses forzaban su entrada en prisión con el fin de garantizarse el acceso a comida diaria; como consecuencia de todo ello el número de presos se multiplicó dramáticamente provocando que el hacinamiento se hiciese critico, momento en que las autoridades británicas, que de aquella gobernaban Irlanda, decidieron convertir parte del recinto como centro de internamiento temporal, paso previo antes de que muchos prisioneros fueran mandados a cumplir su condena a Australia.

Kilmainham Gaol
Una de las celdas más antiguas de la cárcel de Kilmainham Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La reforma victoriana y la creación del East Wing

Durante la visita podemos ver la evolución en las celdas, en las cuales convivían niños, hombres y mujeres sin distinción y cuyas condiciones sanitarias no mejorarían sustancialmente hasta que durante la reforma victoriana de las prisiones británicas se levantó el East Wing.

Construido en 1861, el East Wing constituía un nuevo ala de celdas donde se priorizaba el silencio y la separación de los presos y en el que se procuraba que los presos pasasen su tiempo arrepintiéndose y leyendo la biblia.

Kilmainham Dublin
Interior de la prisión de Kilmainham en Dublin Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Símbolo de la Independencia Irlandesa

El patio interior del East Wing, con sus singulares escaleras, es sin duda la zona más popular por los turistas y en el que si uno esta atento puede leer las placas de algunos de los ilustres moradores de la prisión, entre ellos un gran número de los héroes de la Independencia Irlandesa, muchos de los cuales acabaron recluidos o fusilados entre los muros de Kilmainham.

Kilmainham en Dublin
Patio de la prisión donde fue fusilado James Connolly Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La visita guiada de hecho incluye paradas en los puntos donde eran fusilados los presos políticos, homenajeando a todos aquellos revolucionarios irlandeses que intentaron, en diferentes ocasiones, levantarse contra el Imperio Británico y que fracasaron en el intento, pero que con su valiente sacrificio sembraron la semilla que llevaría a Irlanda a su soñada independencia.

El último prisionero sería de hecho Éamon de Valera, uno de los políticos más relevantes de la historia de Irlanda y que sería liberado en 1924, momento en que la prisión fue cerrada por ordenes del nuevo Estado Libre de Irlanda.

Eamon de Valera en prisión
Eamon de Valera fue el último preso del penal de Kilmainham

Tras varias décadas en los que se especuló sobre su derrumbe o reapertura como penal, Kilmainham Gaol fue reconvertido en un museo que con los años se ha convertido en una de los principales atracciones turísticas de Dublin.

Con todo, Kilmainham es un lugar donde debe predominar la reflexión y el respeto, no es un lugar para el postureo o para satisfacer el morbo de algunos, es un monumento construido con la sangre y el dolor de todos los irlandeses, una cárcel que se ha mantenido en pie con el fin de recordar lo sucedido entre sus muros, lecciones duras y amargas pero que sin duda tienen que ser aprendidas.


Actualizado el 20 junio,2019.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño

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