Arkadia, el jardín polaco donde habitan los sueños

Este elegante jardín polaco ubicado en la localidad de Łowicz, desprende poesía visual, de ahí que su nombre, Arkadia, case perfectamente con ese mundo imaginario pleno en paz y armonía, que soñaron los artistas de los sueños del romanticismo.

Turismo de Polonia
Lago de Arkadia  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Parque pleno en emociones sensoriales, este pequeño espacio protegido fue creado a finales del siglo XVIII por la princesa Helena Radziwill, quien dedicó parte de su vida a crear un esplendido retiro donde la frondosa vegetación convivía en concordia con las obras de arte; un mundo idílico en donde los intelectuales pudieran encontrarse relajados y charlar sobre la vida, a los pies de edificios que desprendían ese misticismo neogótico y masón tan de moda en la época.

Łowicz
Acueducto en el parque de Arkadia  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Vergel que toma su inspiración en la jardinería inglesa, pero que desarrolla su propia personalidad a través de un conjunto de senderos llenos de secretos y en que hasta el elemento más intrascendental está cargado de un mensaje codificado de plena inspiración filosófica. Caminos que serpentean el bosque o que bien bordean su bucólico lago, donde una pequeña barca parece esperar a que Caronte guíe a las almas errantes que deambularon por Arkadia.

Polonia Arkadia
Un bucólico lago forma parte de este hermoso jardín polaco  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Almas que se cultivaron entre tallas y templos inspirados en la cultura clásica, cuyo esplendor pasado apenas se atisba, porque como bien recuerda su estatua funeraria más famosa y lograda: “Incluso en Arkadia, la muerte es la que manda” (Et in Arcadia ego).

Arkadia Polonia
Tumba funeraria en Arkadia con la leyenda “Et in Arcadia ego”  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Arkadia sufrió la muerte del abandono durante la época comunista, pero ha logrado renacer de sus cenizas y recuperar el espíritu romántico de su fundadora a través de un espacio protegido cuya entrada se combina con la del Palacio Nieborów; un paraje de infinita belleza que curiosamente es poco conocido por los turistas que visitan Polonia, hecho que permite a los visitantes caminar por el mismo en reflexivo silencio adentrándose en un dulce sueño onírico, del cual por ahora yo aun no quiero despertarme.

templo Arkadia
Uno de los templos del parque  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño


Arkadia, el jardín polaco donde habitan los sueños
Actualizado el 9 julio,2018.
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Wrocław, la ciudad de los enanitos

Los hay a decenas escondidos por todos los rincones, no son seres reales pero forman parte inherente del paisaje urbano de Wrocław, hablamos de sus entrañables enanitos, figuras que en muy poco tiempo se han convertido en uno de los símbolos de la ciudad.

gnomos Breslavia
Uno de los simpáticos enanitos de Wroclaw  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La ciudad polaca de Wrocław, conocida en español por el nombre de Breslavia, está totalmente invadida por cientos de gnomos de unos 20 cm que aparecen como por arte de magia en los sitios más inverosímiles del callejero; generalmente, estas figuras replican escenas graciosas jugando con el mobiliario urbano o haciendo guiños a las actividades comerciales de la calle donde se instalan.

Hoy en día estos “enanitos” o “krasnales” arrancan sonrisas y fotos a pequeños y mayores, pero su origen era más reivindicativo ya que su figura fue utilizada como símbolo de resistencia contra la opresión del gobierno comunista; así en los años 80 del siglo pasado miembros del colectivo Alternativa Naranja, originario de Wrocław, decidieron realizar pintadas anticomunistas por todo el país, las cuales eran acompañadas a modo de burla con un dibujo de uno de estos gnomos.

Alternativa naranja
Una de las pocos grafitis de “enanitos” que han sobrevivido  Foto: Wikipedia

Con la caída del comunismo, los “enanitos” se escondieron en sus mágicos escondites y no volverían a reaparecer hasta el año 2001, cuando el gobierno municipal decidió homenajear la lucha del colectivo e instaló una estatua de un gnomo en la calle Świdnicka, una céntrica avenida de Breslavia donde solían realizarse muchas de las acciones de la oposición anticomunista.

Esta primera estatua es conocida por el nombre de Papa Krasnal y en ella se representa a un “gnomo” colocado sobre un pedestal con forma de dedo pulgar; el éxito de esta estatua y el deseo del gobierno local por mantener vivo el recuerdo de las acciones de Alternativa Naranja, les llevo a instalar más enanitos por toda la ciudad, gesto que fue imitado por numerosas instituciones públicas o privadas.

Breslavia
Papa Krasnal fue el primero de los gnomos de Wroclaw  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Actualmente son cientos los enanitos que habitan Wrocław, de hecho existen rutas turísticas específicas para descubrir los más pintorescos. Un éxito que enamora a los visitantes y que ha provocado cierta controversia, ya que algunos polacos consideran que con su instalación se esta banalizando la lucha en favor de la democracia que realizaron muchos activistas, los cuales sufrieron torturas y penas de prisión.

Pese a la queja más que razonable al respecto, también es cierto decir que la curiosidad por el origen de los “krasnales” ha servido para que muchos se interesen por conocer más sobre la historia reciente de Breslavia; probablemente, sino fuera por estas estatuas el legado de aquellos luchadores por la democracia hubiera quedado progresivamente olvidado en los libros de historia.

Los hijos de Papa Krasnal ya se han independizado y explotan su creatividad en las calles, pero el sigue vigilante de mantener el espíritu de todos aquellos “gnomos” que secretamente trabajaron para que hoy Polonia sea una democracia, un legado que nunca debería olvidarse.

Breslavia
Los enanitos son uno de los símbolos de la ciudad de Wroclaw  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Wrocław, la ciudad de los enanitos
Actualizado el 13 febrero,2018.
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