Delante de mí se alzaba la inmensidad de los campos de Sevilla, tierra labrada con sudor campesino y cuyo tallaje llena de parches de diferentes colores me iluminaba, mientras el sabor de la cerveza me hacía recordar que aquella vista fue compartida por reyes árabes en el pasado ya que me encuentro en el mismísimo Alcázar Real de Carmona, un estupendo palacio medieval hoy en día reconvertido en uso hotelero pero que siempre está abierto para los amantes de los horizontes infinitos.

Alcázar Carmona

Vista desde el Alcázar del Rey Don Pedro  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

El Al-Ándalus inspira muchas de sus estancias ya que el mismo fue construido durante el Califato de Córdoba y durante años sirvió de residencia a la élite de la tribu bereber de los Birzalíes quienes gestionaban sus dominios desde Carmona; con todo el Alcázar recibe hoy al visitante con un blasonado castellano-leonés de preciso detalle que nos recuerda que tras el paso de las huestes musulmanas los reyes cristianos dieron buen uso del mismo, de hecho el mismo es conocido también por el nombre del Alcázar del Rey Don Pedro recordando al monarca que reconstruyó el palacio en el siglo XIV, convirtiéndolo en una de sus residencias favoritas y dotándole de un aire mudéjar inmemorial.

Pese a todo, es importante recordar que edificio actual solo nos traslada parcialmente a su belleza original ya que el Alcázar resistió ejércitos y a reyes pero no pudo sobrevivir a los ataques de la naturaleza y el terremoto de 1504 con epicentro en la propia Carmona y el de 1755 en Lisboa dejaron el palacio en ruinas, hasta que la construcción de un parador de turismo en 1961 le devolvió parte de su dignidad y prestigio original.

Alcázar del rey Don Pedro Carmoma

Alcázar del rey Don Pedro  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Lo que no pudieron arrebatar los temblores al Alcázar fueron sus vistas de ensueño, ya que el mismo tiene una ubicación privilegiada en lo alto de la colina en la que se asienta la localidad sevillana de Carmona, de hecho es conocido popularmente como Alcázar de Arriba para diferenciarlo de las otras fortalezas existentes en la ciudad.

La alcazaba exhibe posición estratégica con una orientación Norte-Sur y con un cuerpo definido por torres y consistentes muros que definen la plaza de armas y dejan entrever la Puerta de Marchena, que da oficial nombre al conjunto (Alcázar de Arriba y Puerta de Marchena), un monumento con mil denominaciones pero cuyo emocionante perfil acariciando la Vega de Carmona no puede ser descrito con simple palabras.

Alcázar de Carmona Sevilla

Alcázar de Arriba en Carmona  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño


Alcázar Real de Carmona, donde el horizonte se hace infinito
Actualizado el 1 agosto,2017.
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Milán atesora un rico patrimonio histórico que ha conseguido sobrevivir a las mil y una guerras que ha afectado a la capital de Lombardia a lo largo de su historia; de ese legado arquitectónico podemos destacar el Castello Sforzesco, una sobresaliente fortaleza medieval con la cual los milaneses han mantenido una historia de amor-odio y que hoy en día constituye uno de los monumentos más conocidos de la ciudad junto al Duomo y a la galería Vittorio Emanuele II.

Castello Sforzesco

Entrada al Castello Sforzesco en Milán  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

RESIDENCIA DE LA FAMILIA SFORZA

Aunque el castillo fue construido entre 1360 y 1370 por la familia Visconti, sería la saga de los Sforza quienes tras conquistar la ciudad en 1450 y darían eterno nombre a este imponente monumento.

Franzesco Sforza, líder de la familia, amplió y embelleció el castillo con el fin de que la población se reconciliase con el mismo, ya que la fortaleza recordaba lo peor del sanguinario gobierno de los Visconti; para esta tarea contrató al arquitecto conocido como Filarete que realizó importantes reformas en el edificio, entre las que destaca el levantamiento de la torre que hoy en día lleva su nombre y que se ha convertido en su elemento más emblemático; pero Filarete,  no fue el único artista que dejó su impronta ya que otros grandes artistas como Leonardo Da Vinci pintaron varias de las salas del recinto.

Castillo Milan
Torre Filarete  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

SÍMBOLO DE LA DOMINACIÓN EXTRANJERA

El edificio pasaría por diferentes manos extranjeras desde que los franceses ocuparan el mismo en 1499, siendo la ocupación española del siglo XVI una de las más significativas, ya que estos prescindieron del uso residencial del mismo y lo alteraron para que pudiera servir de bastión militar, una fortaleza que no solo tenía fines defensivos ante ataques externos, sino que desde la misma los gobernantes foráneos podían controlar la frágil lealtad de la población local.

Este vínculo con la dominación extranjera generó un sentimiento de desafección hacía el edificio que se mantendría con los siglos, hasta el punto que muchos ciudadanos abogasen por su derribo en varias ocasiones.

UNO DE LOS MUSEOS MÁS IMPORTANTES DE MILÁN

El fin de las guerras napoleónicas y la reunificación italiana en el siglo XIX, provocaron que el castillo fuese cedido al ayuntamiento, quien construyó un gran parque público en parte de sus terrenos y restauró alguno de los edificios del complejo como el caso de la Torre de Filarete que llevaba siglos parcialmente derruida, tras una explosión ocurrida en 1521.

Durante la II Guerra mundial, el edificio sería dañado siendo ampliamente renovado tras la contienda, momento en el que se decidió que sus extensas salas sirviesen de contenedor cultural de varios museos y colecciones de arte.

Monumentos Milán
Interior del Castello Sforzesco Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

EL CASTELLO Y SU NUEVO VÍNCULO CON LOS MILANESES

Poco a poco los milaneses han ido aceptando el perfil amurallado del castillo como uno de los elementos más singulares y hermosos de su casco urbano, olvidando definitivamente los vínculos negativos asociados al mismo.

Tanto el interior del castillo como su parque, se han convertido en uno de los lugares de esparcimiento más concurridos por los milaneses que disfrutan de su belleza y céntrica ubicación; un sentimiento compartido con los turistas, que tras extasiarse con el potencial comercial de la Vía Dante, desembocan frente a frente con en este histórico edificio, que resume como ninguno la rica historia de la ciudad de Milán.

Milán
El interior del Castillo alberga importantes museos y colecciones de arte  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Castello Sforzesco, de odiada fortaleza a emblema de Milán
Actualizado el 17 julo,2017.
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