La noche se hacía fresca y pronto nos agolpábamos en torno del fuego lento de aquella fogata cuya lumbre nos atraía con su sensual baile; de pronto las voces de aquel campamento se unieron en un coro y comenzamos a cantar esa melodía que tanto nos gustaba pero que a la vez nos dejaba siempre la piel de gallina y las lagrimas rozando las mejillas…..

Caminando por el campo (lalalalá)

entre flores vi que había (uu aa uu) 

una carta ensangrentada (lalalalá)

de cuarenta años hacía (uu aa uu)

Era de un paracaidista (lalalalá)

de la octava compañía (uu aa uu)

que a su madre le escribía (lalalalá)

y la carta así decía (uu aa uu)

Muerte de un miliciano

Muerte de un miliciano de Robert Capa

Eramos jóvenes que poco a poco abandonábamos la niñez, ese período de nuestras vidas donde todo fue bello y hermoso y en donde el dolor parecía no existir. Ahora nos enfrentábamos a la realidad de aquella sana mentira, un salir de las trincheras para adentrarnos en la verdadera existencia donde los cuentos y las canciones, como la que entonábamos ahora, no tenían siempre un final feliz…

Madre, anoche en las trincheras (lalalalá)

entre el fuego y la metralla (uu aa uu)

vi al enemigo correr (lalalalá)

la noche estaba cerrada (uu aa uu)

Apunté con mi fusil (lalalalá)

al tiempo que disparaba (uu aa uu)

una luz iluminó (lalalalá)

el rostro que yo mataba (uu aa uu)

Aquella música era inocente en su melodía pero dura en su contenido, porque la guerra siempre ha sido así, violenta y cruel. Esta canción, una de las mas populares en los campamentos españoles, esta basada en la carta real que un soldado de la guerra civil española escribió a su madre y en la cual el afligido escritor mostraba su profunda tristeza por haber abatido a un amigo suyo de la infancia que luchaba en el otro bando. Esta misiva, que nunca llego a su destino, por ser retenida por la censura, es un resumen de la dureza y el sin sentido que supuso esta guerra que enfrentó a hermanos e incluso a compañeros de juegos.

Era mi amigo José (lalalalá)

compañero de la escuela (uu aa uu)

con quien tanto yo jugué (lalalalá)

a soldados y a trincheras (uu aa uu)

Ahora el juego era verdad (lalalalá)

a mi amigo ya lo entierran (uu aa uu)

madre, yo quiero morir (lalalalá)

estoy harto de esta guerra (uu aa uu) 

Guerra de Bosnia

La Guerra de Bosnia obligó a la familia de mi amiga a exiliarse en otras tierras, dolor que aun sigue afectando a su familia

Gracias a Dios, nunca he vivido de cerca de un conflicto armado o étnico, pero si a lo largo de mis viajes he conocido a gente que han sufrido sus nefastas consecuencias y cuyos relatos me han anudado el cuello. Recientemente aloje en mi casa a una chica croata natural de Hezergovina, que se vio obligada, siendo aun una niña, a emigrar de su tierra natal con el estallido de la guerra de Bosnia. Ella me contó todos los sinsabores del exilio y como lo perdieron todo; cicatrices de una barbarie que aun estaban presentes en su familia hasta el punto que tuvo incluso que mentir a sus padres para poder visitar Belgrado, ya que ellos nunca lo hubieran aceptado.

Y si te vuelvo a escribir, (lalalalá)

Tal vez sea desde el cielo (uu aa uu)

Donde encontrare a José (lalalalá)

Y jugaremos de nuevo (uu aa uu)

Cuando viajamos nos fotografiamos delante de monumentos y recuerdos de guerras pasadas; a veces conmemoran batallas olvidadas pero en otras ocasiones las heridas aun no han cicatrizado y se mantienen muy vivas. En mis rutas por el mundo siempre he intentado aprender sobre esas guerras, porque la gente las tiende a olvidar rápidamente, o simplemente las banaliza y no se preocupa en comprender que los motivos que las originaron aun existen y permanecen enquistados en la sociedad hasta que estallan de nuevo.

Dos claveles en el agua (lalalalá)

No se pueden marchitar (uu aa uu)

Dos amigos que se quieren (lalalalá)

No se pueden olvidar  (uu aa uu)

Dicen que los odios entre pueblos se curan viajando y ojala fuese completamente cierta esa afirmación, pero al menos yo intento que el aprendizaje mutuo, la comprensión y el generar puentes entre pueblos sea parte de los objetivos de mis viajes, con esa misma idea alojó a gente extranjera en mi casa o hago de guía de gente que quiere conocer mi tierra, porque mas allá de los monumentos y de los paisajes, hay personas que conviven en un mundo finito y multicultural que exige un conocimiento y una tolerancia plena para ser comprendido.


Si mi cuerpo fuera pluma (lalalalá)

Y mi corazón tintero (uu aa uu)

Con la sangre de mis venas (lalalalá)

Te escribiría un Te Quiero (uu aa uu)

Porque honestamente no quiero ser el protagonista de una carta ensangrentada o el yaciente en una tumba al soldado desconocido, sólo quiero vivir tranquilo y pasar mi vida disfrutándola, por ello asumo como mías aquellas frases de la hermosa canción del cantautor argentino León Gieco, y sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente. Hoy, mañana y siempre.


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Autor: Miguel Ángel Otero Soliño

Monçao

Camara Municipal de Monçao  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Monçao

Monçao es una localidad fronteriza con España situada a pie del río Miño   Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Monçao iglesia

Monçao esta lleno de pequeñas iglesias de gran belleza  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

LocalizaciónMonçao (Portugal)

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Autor: Miguel Ángel Otero Soliño

Acrópolis de Atenas

El erecteion es uno de los edificios mas singulares del conjunto de la Acrópolis de Atenas  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

LocalizaciónAtenas (Grecia)

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Autor: Miguel Ángel Otero Soliño

Uno no es consciente de la soberbia magnitud de la Mezquita de Córdoba hasta que se adentra en su interior, es ahí cuando todo el esplendor de la arquitectura del Al-Andalus se hace forma, momento en que uno deja volar su alma para mezclarse con su característico bosque de columnas, cuya singularidad y belleza nos acerca al paraíso, porque la Mezquita no es un monumento cualquiera, es de esas obras arquitectónicas que enriquecen a toda la humanidad, un paseo por la historia medieval de nuestro país que nos recuerda que ha sido el paso de diferentes culturas lo que ha contribuido a enriquecer nuestro pueblo.

Mezquita de Cordoba

Característico bosques de columnas de la Mezquita de Córdoba  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La Mezquita es diversa por naturaleza, su mezcla de estilos es claramente palpable, de hecho la estructura del templo se asienta sobre las ruinas de una basílica visigoda dedicada a San Vicente el Mártir, es mas se cree que parte de la clásica exhibición de arcos de sillería blanca y ladrillo rojo, símbolo de la ciudad de Córdoba y su mezquita, ya existía en la primitiva iglesia germánica, aunque serán los arquitectos árabes quienes en el siglo VIII, bajo el auspicio de Abderraman I, eleven los arcos añadiéndoles unos sólidos pilares.

Uno de las características mas interesantes del edificio, y que ya estaba presente en la primitiva mezquita, es que el muro de la quibla no se orienta hacia La Meca, sino que lo hace en dirección Sur. Esta singularidad solo se repite en la Gran Mezquita de Damasco, que fue construida por la Dinastía Omeya, a la cual la familia de Abderraman pertenecía. Con este gesto se quería mostrar la fuerza e independencia política del recién creado Emirato de Córdoba.

Mihrab Cordoba

El Mihrab de la Mezquita de Córdoba  Foto: Miguel Ángel Otero soliño

La instauración del Cálifato de Cordoba dio un empuje político y religioso a la ciudad de Córdoba, que pronto se convirtió en una de las capitales de referencia del momento. El poder religioso conferido por el titulo de califa necesitaba de un templo a la altura y por ello la primitiva mezquita fue ampliándose con los años a base de continuos añadidos y reconfiguraciones. Será el califa Alhakén II quien embellecerá la mezquita añadiendo nuevas lineas a la espesura que conforma este peculiar enjambre de arcos, e introduciendo en la misma los diseños polilobulados y entrecruzados. Además construyó un nuevo Mihrab, que a día de hoy constituye uno de los elementos mas destacables de la visita. La última reforma, como templo islámico, fue realizada por Almanzor  quien  añade nuevas naves al conjunto y reforma el relajado patio exterior.

Mezquita - Catedral de Córdoba

La Mezquita de Córdoba fue transformada en Catedral cristiana tras la reconquista de la ciudad en el año 1236  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

La conquista cristiana de la ciudad en 1236, no conllevó la destrucción total del templo pero sí una reconversión en su uso. La mezquita perdió su alminar  y paso a convertirse en la sede de la nueva catedral de la ciudad, uso que aun sigue manteniéndose en la actualidad. La adecuación del espacio a los nuevos conquistadores alteró significativamente la estética y belleza del edificio, especialmente tras la reforma renacentista realizada en el siglo XVI. Todo ello creo un conjunto híbrido, en donde las capillas cristianas reciben acojo entre arcos de pura esencia islámica; una mezcla explosiva que crea un reguero de opiniones a favor o en contra, pero que a la vez es un espléndido resumen de la  historia de Córdoba, crónica que ha sido pintada con una paleta de múltiples colores, trazos que no pueden ser borrados ni alterados, sino que deberían ser puestos en valor, con sus aciertos pero también con sus errores.

Mezquita de Córdoba

Mezquita de Córdoba, es uno de los monumentos mas visitados de España  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1984, la Mezquita-Catedral de Córdoba encandila y enamora, un destino en si mismo dentro de una ciudad que presume de ser hermosa. Una visita que nunca decepciona, sino genera una necesidad de volver y volver, porque es difícil no caerse enamorado de este monumento sin igual.

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Autor: Miguel Ángel Otero Soliño

Ribadavia

Plaza Mayor de Ribadavia, con el edificio del ayuntamiento a la izquierda  Foto: Miguel Ángel Otero Soliño

LocalizaciónRibadavia, Orense

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Autor: Miguel Ángel Otero Soliño